En los yates nunca se vende alcohol. En el Azimut 70 y el McKinna 70 las bebidas son de cortesía y las sirve la tripulación; nadie te cobra una cuenta de bar y no hay paquete ni precio por bebida que comprar. En los demás yates, los mayores de 18 llevan lo suyo y la hielera con hielo ya está a bordo.
El McKinna 70 es el único con chef incluido: botanas de bienvenida y guacamole fresco, y luego un menú de varios tiempos cocinado a bordo y servido por la tripulación. El Azimut 70 trae un menú fijo (ceviche de pescado, sashimi, fajitas de res o pollo, guacamole con totopos) con cerveza y cocteles de cortesía, agua, refrescos y hielo; el chef a bordo se agrega con costo extra.
El Sea Ray 65 se renta de dos formas: solo el yate, o todo incluido con ceviche, sashimi, guacamole, nachos, refrescos y agua embotellada. Es el que conviene comparar contra llevar lo tuyo: cuatro horas solo el yate cuestan $56,999 MXN (USD 2,999), y sumando el festín mexicano para 14 a 16 personas del menú del planificador (MXN 4,550 en efectivo) sigues por debajo de los $88,599 MXN (USD 4,659) del todo incluido, que además cubre los refrescos, el agua y el servicio a bordo.